Cada vez que me enfrento con la primera línea de mi entrada en el blog, tengo la misma tentación: pedir perdón por el tiempo que no comparto con vosotros una de mis tartas. Y decidí hace unas semana que no lo iba a hacer más... Así que ésta será la última vez. Vaya por delante que repartir el tiempo de un día de 24 horas tiene te obliga a tomar ciertas decisiones y no desatender a nada... así que en la medida de lo posible yo seguiré publicando los pastelitos que hago, aunque no podré publicar todos. ¡Tema cerrado!
Y ahora vamos con una tarta que hice hace unas semanas... la cual me hace ilusión publicar por dos razones: porque es algo diferente de lo que suelo hacer (¿no os pasa a vosotros que a veces os parece que todas las tartas se parecen?), y porque la personita que me lo encargó hace honor al nombre de mi página: dolça... No, no se llama dulce, se llama Dúnia, pero es muuuuy dulce!!
Me pidió una gorra para alguien especial que hacía años, poquitos años, y ésta es la gorra en cuestión...
Los componentes de la tarta son un bizcocho de chocolate puro, negro, con frosting de chocolate blanco y almíbar de limón. La verdad es que yo intento hacer muchos rellenos diferentes, ... ¡pero no sé que pasa con el chocolate, que se lleva siempre el protagonismo! Y lo bueno que está...
Parte trasera de la tarta, con la etiqueta igualita, igualita que la original, pero en fondant...
Y éste un lateral, con la misma peculiaridad...
La "P" de los Pirates, y el botón que remata cualquier gorra que se precie...
Una tarta sencilla, pero muy lograda de la cual me siento satisfecha. A veces lo que pensamos será más fácil nos complica la vida!!
Un saludo y hasta la próxima!
Gracies Raquel!! El pastís mes xulo que he tingut a les mans, molta gent confonía la foto amb una gorra real jaja una abraçada!!
ResponderEliminarGràcies a tu per la confiança, Dúnia. Aquest agraïment és la millor recompensa. Molts petons!
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